EDITORIAL
LOS ÁRBOLES NO DEJABAN VER LOS ESCOMBROS
Valdemoro 9 de abril de 2026
El actual Equipo de Gobierno se ha convertido en un verdadero peligro para nuestro medio ambiente.
Expeditivamente, sin contemplaciones, se llevaron por delante en febrero más de cincuenta árboles maduros y saludables. Su culpa, la de progresar a duras penas junto a la vía de acceso a la empresa Pladur Algiss. SER Madrid Sur recogía en su nota informativa que el Ayuntamiento contaba con autorización regional, justificando la brutal tala con vistas a “mejorar la seguridad vial de la carretera al aumentar la visibilidad”, a la vez que “se eliminan obstáculos que pueden provocar daños de gravedad en caso de salida de la vía”.
El actual Equipo de Gobierno, talentoso hasta la excelencia para impulsar el ladrillo o encadenar planes de asfaltado, se ha convertido en un verdadero peligro para nuestro medio ambiente. A las claras queda que para Conde y sus concejales los obstáculos eran los árboles, nunca las toneladas de escombros y basuras que consienten desde hace años por más denuncias que acumulen en sus despachos. Algún responsable de ese Ayuntamiento —capaz todavía de conservar un ápice de pudor— debería dar explicaciones sobre la celeridad con que se ha actuado para talar medio centenar de árboles frente a su persistente lentitud en gestionar la retirada de unos residuos que amenazan la salud pública desde hace ya demasiado tiempo. Tiene su gracia además que se invoque la seguridad vial, cuando los residuos llevan años invadiendo la calzada y poniendo en riesgo la integridad de los mismos automovilistas utilizados como coartada para apear los árboles.
Rimansan, promotora del Plan de Sectorización del Sector I-6 “Casa Vencejo”, y propietaria de las parcelas donde crecían los árboles, lleva años ignorando olímpicamente su obligación de retirar los residuos con una escandalosa permisividad municipal. Curiosamente, este Plan se lo tenía parado el Ayuntamiento a la mercantil desde 2013 aduciendo problemas de personal. Así puede explicarse mejor el nulo recorrido de las denuncias y, sobre todo, la falta de fuelle municipal a la hora de exigir a infractores y responsables con nombres, apellidos y razón social, el cumplimiento de sus obligaciones legales. En definitiva, el interés público una vez más subordinado en nuestro municipio a los intereses privados.
