Valderramata, un sector urbanizable

 

Valdemoro,enero de 2008

Todos recordamos la famosa frase que se repite en el circo: “…y ahora el más difícil todavía”, pues esa frase se hace dura y triste realidad con demasiada frecuencia aquí en Valdemoro en asuntos medioambientales donde no se pueden hacer peor las cosas. Lo ultimo qué es: el ayuntamiento acaba de aprobar un nuevo (el enésimo) desarrollo urbanístico en el paraje de Valderremata (Al lado del cementerio nuevo).

Qué gravedad presenta esto, pues varias: la primera es que hay todavía “doce” desarrollos urbanísticos ya aprobados y solo pendientes de empezar a construir (aproximadamente 15.000 viviendas), están todavía intentando arrasar, perdón, urbanizar el Espartal con otras 6100 viviendas y demás “adornos”, pero la voracidad urbanizadora es tal que por sorpresa y sin estar incluido en el actual PGOU (de 2004) ya proceden a iniciar los tramites para este nuevo desarrollo arboricida; desde un punto de vista ecológico Valderremata es de un extraordinario valor ya que no podemos obviar que hay cerca de 6.000 olivos totalmente maduros que están abocados, si se lleva a cabo este desarrollo, a ser “transformados” según la terminología del Sr. Alcalde, según la nuestra y la de toda persona seria y sensata serán destruidos.

El plan general anterior, del año 1999, clasificaba estos terrenos como “reserva de protección paisajística”, y muy acertada fue la ubicación allí del cementerio nuevo, porque también es humana la muerte, y destinar un espacio valioso para su cobijo es algo que todas las culturas han procurado. Todos sabemos el símbolo de paz que para las culturas mediterráneas representa el olivo.

Los olivos y con ellos lo olivares también son un espacio lleno de vida, pues los olivares forman un hábitat altamente ecológico ya por la flora y fauna que permiten sostener como por el aporte de oxigeno que realizan a la atmósfera, no olvidemos las ventajas que estos olivares aportan al medioambiente ciudadano: son árboles ya maduros, extraordinariamente longevos, que nos han salido gratis, que requieren pocos cuidados, que necesitan muy poco agua y que forman parte de nuestra cultura, en suma buen negocio ambiental.

Talarlos para construir es muy mal negocio medioambiental, es muy buen negocio económico para quien o quienes sean los beneficiarios de ello (seguro que muy pocos y escogidas élites).

Por todo esto volvemos a recabar la ayuda de toda la ciudadanía para intentar parar esta tropelía arboricida, que por cierto no seria la primera ya que actualmente la están llevando a cabo en el Cerro del Castillo y en el Sector llamado Majuelo Norte (hechos ya denunciados por nosotros), vulnerando descaradamente la propia Ley del Arbolado Urbano de la CAM.

Otro urbanismo es y debe ser posible en Valdemoro